Me enamore...

Me enamore de una mujer casi tan imperfecta como la soñe. De una mujer tan lúdica,tan inundada de sueños culminantes que siempre acaban volviendose parte de su realidad. De una belleza efimera que gusta pasear por los jardines olvidados.  Mujer tan indespensable para mi,esa que genera y el brillo de mis ojos. Me enamore de esa dulce inocencia que quitare esta noche  a  besos. Besos por su cuerpo entero para caer en lo terso de su mirada. Enamorado de esa mujer que prefiere poner libros como mesa,de una mujer con pestañas tan largas que no importa no peine jamas. Quede enamorado,así es. Enamorado un sin fin de veces,. Veces que no quiero dejar ir, que son parte de nuestro vivir.

Animal

Dejamos huecos en la cama, dejamos suspiros, caricias, amor, tristeza, secretos. El sudor divago nuestros cuerpos unidos con excitación. Despertamos hasta el fin de los tiempos perteneciéndonos, recordé lo que nos hizo pasar el mal de amores. Vino el domingo y las noches pesadas con eclipses lunares se hicieron nuestras. Tu sonrisa fue mía al igual que tu mal humor que a veces te acompañaba hasta la puerta. Disfrute buscar el otro par de tu arete cada vez que nos metíamos a la cama y es que con mucho jaloneo de nuestra parte se caía. Aquellas medias con lunares quedaron entre mis cosas, al pasar el tiempo el invierno nos descubrió y la navidad llego, dejándonos llevar con ella. Pasamos cosas juntos, cosas que una y mil veces quisiera repetir y es que tú dejándolo a él y yo abandonado por ella. Así  entre nosotros decidimos desquitar nuestras ganas, nuestro sufrimiento por el siempre hecho de ser o no amado. Sin darnos cuenta, sin darme cuenta comencé sin saber nada de ti y hoy termine sabiendo todo. La manera en que minuciosamente cortabas la orilla de tu pan. Como olías después de cada baño, un olor a arándanos sobre tu piel. Y que se sentía tan bien oler. Memorice el pasar de los días sobre tus uñas con ese horrible color azul carcomido sobre estas, pero que a ti te quedaba tan bien. Tú y tus hoyuelos cada vez que te sonrojabas, reías o llorabas. El silencio que dejabas cada vez que te quedabas dormida o que leías. Todo eso. Y pensar que todo este tiempo estaba yo con mi sufrimiento por ser dejado que era lo que me tenía de una manera perdido.  Pensaba que esto era solo interacción entre ambos cuerpos y que no sería otra cosa más que eso. Deje atrás las posibilidades de que habría más, lo siento. Equivocación mía.  

Cambio

Fuiste todo un cambio, uno drástico para acabarla. Tengo este agrado hacia ti que me fascina sentir. Mientras existe la costumbre entre nuestros alientos y respiros te has convertido en ese todo que quiero conservar hasta que ya mi corazón no pueda más y mis pulmones se cansen de inhalar y exhalar. Te diré esto: nadie como tú había pasado sobre mí, sobre mi cuerpo y tú solo caminaste, te acercaste y te quedaste. Desde allí, haz ido dejando cada una de tus respiraciones sobre la textura de mis labios. He doblado por cada esquina que se encontraba entre esas cortas  piernas. Y yo por otro lado he sentido una cálida satisfacción al hacerte sentir placer, al ver en tu cara los signos de que me estabas disfrutando cuando desgarraba tu vientre, desgarraba todas esas partes de tu cuerpo que encuentro curiosas. Y hasta sin más no poder hacer que todo mi ser cayera sobre tu piel aterciopelada. Me has mostrado partes de ti que quiero tener conmigo, aunque sea en hojas de papel para leerlas y recordar que es lo que me hace amarte. Y te disfruto. ¡Oh sí que te disfruto! Cada segundo de ti, cada mirada sentenciada a quedar congelada, cada roce de piel que no duele, que al contrario se ha hecho una locura más para mi mente. Es lo que me da ganas de merodearte más de lo que te imaginas, buscarte y encontrarte, todo a la vez.  Me encanta ser parte de tus miles gustos, eso me ha hecho carecer de egoísmo con mi cariño. Dime, dime ¿porque el sabor de tu saliva al besarme es un remedio para este cuerpo que estaba cortado, que estaba abierto a muchas posibilidades pero no a una como esta? Ya no puedo hacer más me tienes enganchado a tus brazos, piernas, manos, cuello, ojos, boca a toda tu. Si, al parecer eres para este cuerpo que no creía que aguantara tanto. 

Invierno

Se acercó y nunca pedí que lo hiciera. Pero por despistado le deje entrar, no sabía que esto sería duro. Quiero recordarte como mi primer amor  y  quiero que seas lo primero que empecé a necesitar frente a mis ojos. Llegaste al punto donde supiste como manejar muy bien mis latidos por ti. Tus besos forzados me agradaron y es que podía sentir bien el contorno de tus labios y el sabor de estos.  Y aunque hubo resistencia te has quedado con todo, ganaste. Ahora cada vez que hay discusiones las almohadas tienen que soportar las manchas que dejan mis lágrimas. Se ha hecho muy difícil para mí tenerte conmigo, quisiera que volviéramos a empezar. ¿Cuál será el problema de todo esto? ¿El quererte tanto que no puedo ni detener el aire?  ¿El querer que me ames sin tener que pedirlo? Quiero que seas brava conmigo, quiero  hacerte parar de temerle a la noche.  Incluso que pierdas el sueño y que de repente tú no hagas más que amarme. Quiero hacerte el amor y  apoderarme de tu cuerpo, sacarle todo el provecho. Amarlo besarlo, tratarlo mal y tratarlo bien.

¿Qué he besado de ti?

Bese tus manos hasta perder la cuenta, bese tus ojos y tu frente. Entramos a aquel jardín donde solo existen petirrojos que cantan al son de nuestro danzón. Dos cuerpos que se entrelazan entre sí.
Un día tirados cobre el césped dijiste.- Besa mi cuello hasta dejar rojas huellas de distintas formas en mí. Te tomé por la cintura, abrase y jugué contigo. Hubo teorías de que tal vez en un mundo párelo no todo es bonito, pero por esa noche lo dejaste ser. Y aunque no estuviéramos unidos, disfrute acariciar tu espalda mientras yacías sobre mi regazo. Debiste haberme advertido que amaneceríamos de esta forma. Piel contra piel, mi cabeza sobre tus muslos, mis manos alrededor de tus caderas, dejando de lado nuestros secretos. Me susurraste canciones al oído, dejaste ver en ti lo mejor de mí, desperté hasta que la luna se ocultó y ahí estabas tú, mirando me.
Café, cigarros y un poco de adrenalina fue lo que me conquisto de ti.  Una mano tatuada sobre mi piel, blanca y enrojecida por el frio. Miles de momentos en lo que mentiste para salir victorioso. Te acomodaste y viste como me convulsionaba gracias a esa morfina que me hizo delirar. Te amé y bese de una forma que solo tu sabias, no quise compartirte con nadie por miedo a que

Y es que apostamos al mundo a que nunca nos alejaríamos, que seguiríamos allí, de pie aunque la marea subiera

Mildred

Evadirse es su preocupación, así como se evaden los problemas de la vida diaria. Allí va, como réplica de sí misma, escapando de la vida para solo olvidar. Con ojos de querer ser auspiciada por la belleza que habita en el piso 13.  La insidia la llena de dentro a fuera, sin dejar que encuentre algún signo que le permita salir de la trampa que le tiene su mente.  La mentira la hacía apática a conversaciones donde la argucia predomina. No hay más de mil sueños donde su siniestra sombra no aparezca y me quiera succionar. Qué maravilla es con sus múltiples personalidades. Sin lugar a dudas no hay algo de ti que no me guste, par de pompas marcadas y frondosas que cualquiera quisiera dormir en ellas. Ese montón de estrías que incitan a mi paladar con tal presunción. Pechos significantes, bellos. Caídos pero tan afrodisiacos para el alma. Sé de cuerpos ajenos a ella, que caerían al reciento de esa piel tibia que luce. Con escondites en su discernible cuerpo, me quiero guardar. Sonrisa que rompe cristales que funciona como resquicio para palabras dichas de tal forma que  empíricamente vuelven loco. Ojos con una constelación dentro, capaces de apagar la luna. Ilusionistas, engañoso.  Que inducen a la seducción, algo tan incomprensible e inaudito. 

Quiero siempre escribirte


Escribirte en la piel, en los ojos,manos,pies, cuello, en todas partes. Refugiarme en ti. Para pasar a ser tu buena angustia. Quiero disfrutar el palpitar de tu bronco y grande corazón. Disfrutar del gozo que sientes y  junto al mío crear un cosmos infinito. Escribirte, a todas horas. Sea la temporada que sea. No importa si se desnuda demasiado mi alma y ves a través de ella o sobre ella las lujurias emprendidas por mi para ti.